La preparación y el tratamiento mecánico de superficies no es una tarea que pueda ser realizada por cualquiera, sino por expertos del sector.

Para que comprendas lo complicado y compleja que podría hacer esta actividad, vamos a explicarte las fases de este procedimiento. ¿Empezamos?

Preparación de superficies

Realizar una preparación de superficies antes y durante el tratamiento mecánico es muy importante, ya que esto ayudará a conseguir una mayor protección del substrato.

Estas medidas, a largo plazo, podrían traducirse en una reducción considerable de gastos en mantenimiento. Esos sí, para escoger el método correcto de preparación, primero hay que analizar ciertas condiciones incluyendo algunos factores.

Y es que cuando se va a realizar un tratamiento mecánico se debe evaluar la superficie para el uso posterior de herramientas eléctricas o neumáticas que, se utilizan para retirar ciertas impurezas como oxidación, residuos de soldadura, pintura envejecida e incluso para crear un proceso de antihumedad.

Es por ello que primero se deben tener en cuenta los siguientes elementos:

  • Accesibilidad.
  • Seguridad.
  • Variables del medio ambiente.
  • Protección de Maquinaria y Equipo.
  • Costos.

En resumen, el proceso de preparación no es más que la realización de una análisis de la superficie, evaluando desde su composición hasta el estado concreto de presentación.

Tratamiento mecánico

Bien, luego de la preparación de la superficie (que puede ser de mármol o terrazo) se procede a realizar el tratamiento mecánico del suelo, un procedimiento con el que se debe lograr un efecto antideslizante cuando el suelo esté mojado.

Claro, todo esto sin que la superficie pierda su estética.

preparación de pavimentos industriales

¿Cómo se logra el tratamiento mecánico?

El primer paso es contar con una maquinaria especializada, incluyendo discos granometricos diseñados para esta labor.

Luego se realiza el proceso de recuperación de la superficie hasta encontrar su estado natural, retirando cada uno de los componentes que pueden interferir negativamente en el procedimiento.

Por supuesto, hablamos de residuos, oxidación, incrustaciones hasta bordes de pintura envejecida. Estos últimos tienen que ser eliminados para mejorar el aspecto del repintado que se realice.

Sí, hay que extraer todo estos restos hasta obtener las condiciones expuestas por el cliente, es decir, conseguir el acabado, el brillo y el efecto antideslizante.

Y por último, se realiza la limpieza final para dejar la superficie en condiciones óptimas para ser usada inmediatamente.

Técnicas aplicadas al tratamiento mecánico

En caso de que el cliente quiera conseguir un efecto ventosa en húmedo, nosotros no utilizamos ningún producto químico, pero igualmente conseguirnos endurecer la superficie y obtenemos un brillo duradero y natural.

A esto también hay que sumar que facilitamos el proceso de mantenimiento posterior, lo que permitirá alargar la vida de la superficie.

Ahora, si el cliente solo requiere una limpieza diaria, tampoco será indispensable usar productos de limpieza especiales. Pues aplicamos otras técnicas más efectivas y amigables con el suelo.

En un tratamiento mecánico siempre nos preocupamos por conseguir un brillo natural y satisfacer a nuestros clientes con resultados de altura y de calidad.

¿Ves por qué la preparación de superficies y tratamiento mecánico no es algo que deba ser tomado a la ligera? Ponte en contacto con nuestro equipo y estaremos encantados de satisfacer tus necesidades.

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